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2005-9-12 Silo, Conversación con mensajeros en Aranjuez

…Estamos enfatizando mucho en la desorganización. Es que tenemos que hacer un esfuerzo. Es algo muy extraordinario. Porque muchos amigos vienen de otro tipo de trabajo, como es lógico, vienen de trabajos donde hay pautas, calendarios, priorización de objetivos, priorización de métodos de trabajo. Bueno, hemos conocido, gente del Mensaje ha conocido, conoce trabajos que se hacen en otro ámbito, en otros lugares que son altamente organizados. Entonces, para la gente que conoce esos trabajos altamente organizados, les decimos que en el Mensaje lo que se prioriza es el trabajo altamente desorganizado. No, no es el mismo molde, no es el mismo molde. Pero entonces ¿cómo se va a lograr una difusión? No va a ser una difusión sistemática, dirigida. Va a ser un fenómeno gaseoso, sin forma definida. Pero entonces ¿ustedes están haciendo lo contrario de lo que hacen? Yo no lo pondría así. Yo diría que estamos haciendo un trabajo que compensa a otros trabajos. Que aquello que no se logra de un modo, se logra de otro. Esa expansión casi territorial, casi horizontal; acá se busca más bien una puesta de faros que den referencia, una puesta de faros y la gente verá. La gente verá si le interesa ese faro o no le interesa. La gente que anda navegando por los mares y por los océanos ve los faros, o no los ve, y se ahoga, y se hunde. Y nosotros hacemos nuestra parte y todo bien. ¿Y qué más podemos hacer? No mucho más. La gente misma es muy creativa. La gente va a ir haciendo cosas. Y bueno. Eso es lo que puedo comentarles sobre este tema. Y no hay mucho más. ¿Y cuál es la novedad? Y ninguna. Pero era bueno reunirse para verse las caras y para hablar de esto y para enfatizar en la desorganización. Porque no es esa cabeza. Es otra cabeza. Es la cabeza de los nuevos tiempos, la desorganización. Es adonde va el sistema. Sí bueno, pero el sistema va al caos. Nosotros también. No tenemos nada que controlar. Lo que está pasando con el sistema es que las fuerzas centrífugas son cada vez más intensas. Y esas fuerzas centrífugas llevan en sí contradicciones de todo tipo, agresiones y contradicciones y alteraciones y todo ese proceso que empezamos a conocer en el mundo, que por cierto no es muy interesante. Y qué, ¿vamos a hacer lo mismo? No, no vamos a hacer lo mismo. Nuestra desorganización es de otro tipo, y nuestro trabajo es muy, en realidad, muy relacionante. Y si se produce esa desintegración, no sólo a nivel político, social, económico, se sigue produciendo esa desintegración también a nivel interpersonal y a nivel personal. Y acá nadie está ganando ni va a ganar con esto. Pero ese proceso va, ese desastre va. Nosotros no lo hemos creado, ni nos interesa que se cree, pero nosotros haremos nuestra parte. Y nos adaptaremos a esa desorganización con nuestra forma gaseosa, vaporosa, no estructurada, que se filtrará por debajo de las puertas. Llegará a todos lados. Estas son las cosas que podemos conversar, porque en verdad no hay mucho más. En verdad no hay mucho más. Así que, más bien que con lo estructurado, trabajamos con lo desestructurado. En lugar de lo lleno trabajamos con lo vacío. En lugar de la ropa trabajamos con las personas. En lugar de la exterioridad, simplemente formal, trabajamos con la interioridad. Y no oponemos una cosa a otra. Complementamos, complementamos. Y nuestras Salas serán vacías. Pero cómo, ¿van a construir una cosa para que no haya nada? ¡Efectivamente! Efectivamente, porque habrá algo más que nada. Habrá personas. Y esas personas lo que necesitan es un ambiente, un lugar donde puedan hacer sus cosas. Pero no necesitan ni cuadros, ni cosas colgadas, ni… Necesitan, al revés, que puedan tomar contacto con ellas mismas. Es lo que en definitiva va a importar. Tomar contacto con ellas mismas…