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2005-6-11 Silo, Visita Salita de Peñalolen, Santiago, Chile

Estas cosas se realimentan con lo que la gente dice y piensa de lo que vamos diciendo. Es cuando uno habla lo que recibe de la gente. Entonces, cuando nosotros tratamos de enhebrar una nueva idea, lo hacemos, porque la gente está respondiendo.
Y me parece sobre todo que es lo que la gente, la gente está pidiendo algo, la gente está impulsando todo esto. Así que debemos creer más en la gente, me parece a mí, hace a lo que la gente tiene que decirnos en lugar de lo que nosotros le decimos a la gente.
El tema es poder escuchar lo que la gente dice. No es lo que uno dice, lo que la gente tiene que escuchar. Nosotros tenemos que escuchar lo que la gente dice. Y entonces la gente lo va diciendo y lo va diciendo de muchos modos.
Ahí está la gran, la gran sabiduría de este asunto, en devolver lo que parte de la gente. Es la gente que va realimentando esto y dándole fuerza. Fortalecer el sentimiento de humor. Si bien es cierto que hay tanta desgracia y tanto problema, al ponerle humor a la cosa, pensamos las cosas de otro modo. Sí, falta humor, falta humor, y a veces nos dejamos caer por la situación que se vive.
Pero en realidad es un modo también de subir, por el humor. Porque el humor no quiere decir que uno sea indiferente a los problemas, a las desgracias, a las dificultades. Yo creo porque con el humor y con la risa se desacraliza, se quita lo solemne.
La risa eleva el corazón, el humor eleva el corazón. Bueno, se aprende a reír también, una parte es espontánea, pero la actitud de uno, de buscar el humor y eso, me parece que es algo que se puede aprender. Porque por estar llorando todo el día por los problemas que hay, no por eso vas a solucionar las cosas.
Y para tener entusiasmo hay que tener una dirección en la vida. Lo que te entusiasma es lo que te lanza en una dirección, algo que te supera, en esta situación que estás viviendo, te lanza hacia arriba.
El entusiasmo te lanza hacia arriba. Lo que pasa es que en tu Mensaje, que dices ahora último, hay una partecita que a mí me llegó profundamente y yo dije, yo dije, eso me lo está diciendo a mí. Es el futuro el que en realidad mueve nuestra vida. Eso que va a pasar a futuro, eso te está guiando, eso te está moviendo.
En cualquier cosa que hagas, observa siempre la dimensión del futuro. Porque uno dice las cosas que uno hace, por la vida que uno ha tenido, siempre uno se refiere a las cosas de atrás. Como si la vida estuviera lanzada en una dirección por las cosas que le han pasado. Pero, si te fijas bien, esa dimensión del futuro en la vida, es la que en realidad hace que te muevas en una dirección o en otra. Es por el futuro, es por la imagen que tienes del futuro. Es el futuro el que mueve tu presente. Es el futuro el que reacomoda tu pasado. Es la dirección que vas teniendo en tu vida, hacia el futuro, hacia un proyecto, hacia donde quieres llegar, que acomoda tu presente y acomoda tu pasado.
Y parece que fuera más bien, no alguien que empuja desde atrás, un pasado, sino más bien, un caballo que lleva un carro, ese es el futuro, y va llevando ese carro. Pero, si sacamos unas cuantas cosas vamos a ver el futuro empujándonos, en realidad, adelante nuestro. Vas a salir de esa situación cuando cambies tu imagen del futuro, cuando digas, «bueno, que tanto volver a los problemas pasados».
Pero son impulsos que no son intelectuales, no son de la cabeza. Ese es el problema, con la cabeza hacen todo. Pero esa fuerza no viene de la cabeza, viene de adentro.
Estaban movidos por un impulso que no venía de la cabeza. Ese impulso hacía mover su cabeza, pero ellos querían otro mundo, otra situación, otro. Eso es lo que vale, ese impulso. Cómo vamos a matar el impulso, si eso es lo que mueve todo.
Eleva tu corazón, eleva tu corazón. Eleva tu corazón. Nos equivocamos mucho en nuestra vida, y a veces creemos que acertamos, y acertamos.
La única muestra que tienes de que estás yendo por el buen camino, es que tu vida tiene más unidad. Si no, la gente frente al fracaso, se amilana, se siente abatida, retrocede. Si puedes continuar no obstante esos fracasos en esa búsqueda y demás, es porque conservas ese entusiasmo atrás que te está empujando. Conservas el entusiasmo. Es algo que te va a lanzar hacia el futuro. Lo que da fuerza al Mensaje es la realimentación de la gente.
La gente que escucha ese Mensaje, la gente que discute ese Mensaje, incluso aquellos que no están de acuerdo con ese Mensaje, es un modo de diálogo con nosotros. «No estoy de acuerdo para nada con ese Mensaje». Si la gente acepta este Mensaje o la gente choca contra el Mensaje, es porque se le están moviendo cosas en su interior. Si nosotros dependiéramos de que haya un reconocimiento de la gente, como puede hacer la farándula por ejemplo, sería una moda más.
Antes decían que era producto de una moda, que iba a cambiar la moda, es algo que cambia con el tiempo. «Porque no es una moda».