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2004-11-19 Silo, Salita de Ramos Mejia, Buenos Aires

Silo habla del espíritu que anima a las Salitas de El Mensaje. Salitas pequeñas donde se congrega la gente. Salitas que se consiguen prestadas, que se construyen, que se arriendan entre varias Comunidades y se comparten los gastos, los días, las horas… Lo importante de las Salitas son la gente, no las paredes. Salitas que se cargan con las buenas relaciones entre la gente, con los buenos sentimientos de la gente, no con la discordia. Eso se proyecta fuera de las Salitas y la gente lo siente. Hoy la gente no converge en las familias, ni en las amistades, ni en las teorías, ni nada. No hay otro modo de conectarse entre la gente y converger que las experiencias comunes. No hay forma de ponerse de acuerdo, sino con experiencias comunes. Que además, tienen la ventaja de que pueden fortalecerse en la medida en que se repiten y en la medida en que congreguen a más personas. Las experiencias pueden realizarse de un modo más intenso cada vez, más verdadero y de mejor relación con la gente. Así la cosa va, no de otro modo. Los textos son una referencia. cada cual puede hacer la ceremonia como la sienta más real. Silo invita a realizar una ceremonia de Bienestar.